Relato de origen Anónimo: “Recuerdas Madre”
Un hombre pasaba sus últimas
horas en su celda de reclusión, llamo a su custodio solicitando le complaciera
en un pequeño y último deseo, una hoja de papel y un lápiz y 5 minutos de privacidad; el
custodio accedió, luego de unos minutos
le agradece al custodio y pide por favor le entregue una carta a su madre al
momento de su ejecución.El contenido de la carta era el siguiente:
Madre,
creo que si hubiera más justicia en el mundo tanto tu como yo debíamos de ser
ejecutados “Tu eres tan culpable como yo de mi miserable vida”.
¿Madre
recuerdas, cuando pequeño lleve a casa aquella bicicleta que le quite a otro
niño igual que yo? Ese día me ayudaste a esconderla en el depósito de la casa
para que mi padre no la viera y preguntara su origen.
Recuerdas
madre, cuando lleve dinero a casa no me preguntaste ¿dónde lo había sacado?, se
lo había quitado a la vecina de su cartera mientras conversabas con ella. Ese día
en la tarde fuiste conmigo al centro comercial y lo gastamos juntos.
Madre
recuerdas, ese día que corriste a mi papa de la casa, cuando mi padre me
llamaba la atención tratando de corregirme porque no quería adaptarme a las
normas, había golpeado y acosado a hijo del vecino que estudiaba conmigo y cuando
decidieron expulsarme del colegio porque le había quitado el examen final del
grado al maestro.
Madre,
en ese momento yo era un niño, luego un adolescente y hoy ese hombre mal
formado por ti.
Madre,
quiero sepas fui un niño inocente, y te amé mucho, que necesite corrección en
su momento, pero entiendo somos seres humanos y te perdono.
Sabes
Madre muchas veces nos equivocamos, pero te pido de corazón y encarecidamente
hagas llegar esta reflexión a todos los padres en el mundo y a las personas que
se encargan del cuido o son los responsables en formar y educar únicos responsables
de formar hombres y mujeres de bien o un vulgar delincuente.
Gracias Madre
por darme, la vida. Pero Gracias también
por ayudarme a “perderla”.
Firma Quien hasta
hoy fui tu hijo “El Delincuente”
Este es un relato que llego a mis
manos, adapte parcialmente y valore muchísimo su contenido, ya que constituye
una triste realidad que hoy día vivimos, originada por la falta de tiempo de
calidad que no dedicamos por circunstancias laborales, personales, económicas,
sociales, en fin a los seres que amamos y queremos, nuestros hijos, ellos constituyen
esa generación de relevo de la sociedad que deseamos.
Dios bendiga a todas las Madres y
Padres que se sienten orgullosos y que han formado o hacen su esfuerzo hoy día
por formar una nueva generación de hombres y mujeres útiles.
Luarlopez IVIIIMMXIV
