lunes, 27 de febrero de 2017

Angel del Cambio





Hay seres que llegan a la vida con una finalidad de despertarte de un letargo, logrando cambiar tu vida ampliamente, rompiendo todos los esquemas, tal como leemos en los pintorescos relatos de un cuento infantil, en donde el beso de una bella dama logra que un sapo se transforme en ese ser anhelado por años o en un apuesto príncipe y comenzar a escribir incipientes líneas de una novel historia.

Los cambios en la vida son realmente procesos constantes y continuos, algunas personas permiten que el temor les invada dejando que las circunstancias o los sentimientos afectivos hacia personas próximas o de su entorno los ahoguen al crear una zona de confort dejando todo a una frase muy común: “El esperar a lo que Dios Decida”.

Desde los orígenes mismos de nuestra especie, las primeras civilizaciones adoraban al Sol, la Luna, las Estrellas, al Día, la Noche y a los fenómenos naturales, esa fuerza desconocida se le considero como “El Poder de los Dioses”,  por lo cual el Miedo o el Temor a lo desconocido comenzó a tomar fuerza sembrándose profundamente en las entrañas de nuestra cultura. Razón por la cual algunos seres al tomar conciencia de lo que representa aprendieron el arte de gobernar, manipular, tener el poder, y aquellos seres por no saber ver o por la misma cultura de raza, a ser manipulados.

Hoy día, lógicamente conocemos que lo que en un tiempo fueron considerado “Dioses”, no era  realmente otra cosa que cambios naturales, constantes y presentes desde antes del inicio mismo de nuestra vida o existencia actual;  La presencia de un Dios, de esa Energía Invisible, Impalpable, Omnipresente, Todo Poderosa se canaliza en la actualidad a través de Religiones o Creencias y da origen a lo que considero e interpreto como a la aparición de una Gran Fuerza  “La FE”.

En mi concepto esta Gran Fuerza, es la unión o conjunción de Valores “El Amor” como sentimiento puro, “La Confianza” en lo que crees, “La Fidelidad” hacia tu visión, ”La Humildad” en tus acciones, “La Sinceridad” en el deseo e intención, es mi concepción de La FE. 
 
Como seres humanos, somos parte de una sociedad, en algún momento de nuestra vida nos tocara el rol de Hija(o), Hermana(o), Tía(o), Padres, Abuelos, Novia(o), Esposa(o), Amante, Estudiante, Maestro, etc… por lo que también estaremos expuestos a repetir conductas aprendidas en algunos de nuestros roles, lo que nos llevara a ser asertivos o a errar en nuestras acciones, sentimentalmente amar y ser amados o sentirnos heridos y mal valorados o abusados por nuestra pareja, ser económicamente estables o dependientes, vivir con una sonrisa y paz infinita desde el corazón en felicidad o ser un intento de actor o Actriz representando un papel de hipocresía plena con nosotros mismos, viviendo la vida de otros, de nuestro entorno, otorgando la felicidad a otros a costa de la nuestra…

Si deseas alcanzarles la meta a otros te invito a que continúes con tu vida como la llevas actualmente (si es tu caso) Vale la pena vivir de ese modo? 


Si al leer estas líneas te sientes identificada(o) te invito a meditar, a tomarte unos minutos y considerar es momento de cambiar, es momento de autoanalizar la vida, nuestras acciones, nuestras debilidades, fortalezas y valores sin culpar a nadie, ya que todo lo que nos pasa como individuos es producto de nuestras acciones u omisiones, muchas veces es más fácil culpar a otros que reconocer el peso de la nuestra, como en el liceo al momento de una evaluación y reprobarla decir “Me Rasparon” en lugar de decir “Me Raspé” producto de no haber estado lo suficientemente preparado para rendir la evaluación.

Para Afrontar los cambios es imprescindible conocer, reconocer nuestras debilidades y fortalezas, nuestros aciertos y desaciertos, nuestras carencias o deficiencias para rectificar y así tomar el poder ante su presencia constante y de todo nuestro accionar para obtener el éxito deseado, tomando las riendas de nuestro destino, accionando desde La FE, La Convicción, La Constancia, La Perseverancia.  De aquí, del manejo idóneo de esta conceptualización dependerá si nuestra existencia en este plano será como el agua con la capacidad transformarse constantemente y de alcanzar lo inimaginable y que surge de un manantial o como roca del lecho del riachuelo que en cualquier momento es movida de un lado a otro con un destino incierto.

Todas nuestras acciones deben ser originadas, desde el amor, con fe, con fe, con fe… CON FE!!!

No Soy Dios, Jamás pretenderé serlo, soy un ser humano como tú, con mis debilidades, defectos, fortalezas y virtudes, siempre he procurado y procuro dar lo mejor de mí, en algún(os) momento(s) de la vida fui víctima en otros fui victimario, consciente o inconscientemente hayan sido pido disculpas y por la enseñanza recibida doy Gracias, Gracias, Gracias!!! ... Bendiciones!!!

Luarlopez XXVIIIIMMXVII