viernes, 26 de agosto de 2016

Líneas para tí...






Aunque la piel nos identifica asociando nuestro origen genético, lo que realmente nos diferencia y distingue indistintamente del genero entre hombre o mujer, es nuestro valor como ser humano, el aprecio que otorgamos a las personas o a bien recibimos de ellas, este valor impalpable físicamente por este medio es y será el resultado de nuestra huella en este mundo virtual así como lo es y será en el mundo tangible y palpable que forma nuestro otro mundo real y cotidiano en la vida.


Aunque aún no tengo la dicha de conocer aún tu rostro tangible, palpable, cariciable de ser humano, o entender lo que comunica una mirada de tus ojos agradezco y he de agradecer el tiempo que has compartido, compartimos y compartiremos, por corto o extenso que este sea en este, en nuestro mundo virtual, ya que podría ser la antesala al mundo en el cual la piel nos identificaría, como hombre o mujer, pero sin dejar a un lado nuestra esencia y valor como ser humano.


La mejor manera de vivir es dejando nuestra huella en cada paso, en cada acción, procurando ser siempre los mejores albañiles para cubrir las grietas que se presentan en la vida, eso sí, siempre viviendo nuestra vida, nunca jamás viviendo o procurando vivir la vida de otros, mucho menos aún forzar a otros a que vivan la nuestra, disfrutemos de "La Imperfeccion más Perfecta o La Perfección más Imperfecta", nuestras virtudes y defectos. Jamás tomemos el papel de jueces de otros porque podríamos terminar siendo juzgados, así como lamentes por lo que dejaste de hacer en su momento y/o por un sentimiento insano te flageles el camino por recorrer.


Así que prepara tu lápiz, tus dedos, tus manos, activa tu musa y no pares de escribir letra a letra, dibujar símbolo a símbolo, colocar imagen tras imagen para ocupar las líneas en la historia de la vida que vas a recorrer, procura solo dejar huellas por doquier ya que son las que perduran gratamente en el tiempo y poco se borran u olvidan, valor a quien valora, aunque no disponga del mismo tiempo que dispones, aunque el tiempo nunca deja de ser un inexpugnable albañil.

Luarlopez XXVIVIIIMMXVI