Un día, un niño se despierta exaltado y sollozante, su padre acostado a su lado busca de cobijarlo entre sus brazos a fin de brindarle tranquilidad y ofrecerle protección, lo toma entre sus brazos y le acerca a su pecho, y en un vaivén de sus dedos recorre el cabello de su hijo para acariciarle pensando que había tenido una pesadilla o un mal sueño; el niño se tranquiliza, pero solo por un instante, el padre siente caer gotas en su pecho y escuchando sollozar nuevamente le pregunta la causa de su estado, a lo que el niño respondió, aun con sus ojos mojados y su voz entrecortada que había soñado con sus abuelos ya fallecidos, y que juntos habían compartido muy lindos momentos en los cuales la alegría y sonrisas estuvieron presentes siempre, mientras los tres caminaban tomados de la mano, jugando y contando historias...
El niño despertó en los brazos de su padre sintiéndose abrazado por uno de sus compañeros de sueño, de los que no tuvo el gusto de conocer, ni ellos disfrutar de sus risas y travesuras.
Las huellas que dejan nuestros seres queridos perduran en el tiempo, mas aun si la hacemos presentes por medio de nuestros recuerdos, intentemos borrar o rellenar las grietas que por circunstancias en algún momento de nuestra vida seguro hemos dejado, Procuremos dejar en nuestro paso por la vida solo "Huellas Profundas"
Muchas veces tenemos el habito de relatar o compartir historias de nuestra niñez, anécdotas, experiencias o vivencias con nuestros padres, hermanos, hijos, amigos o conocidos, recordando principalmente o de manera especial aquellas que han dejado huellas y que ocupan muchas lineas en nuestra historia personal, hermosos momentos que compartimos y disfrutamos con seres que quizás ya no se encuentran físicamente entre nosotros por haber fallecido o por desarrollar su proyecto de vida en algún lugar distante de nuestras fronteras, intentemos procurar disfrutar al máximo con respeto a todas aquellas personas con las cuales ínter actuamos cada día, vivamos con intensidad y plenitud, no olvidemos que el tiempo y la vida transcurrida nunca se recupera, estas lineas que en este momento lees, para mi, forma parte del pasado así como todas las que has tenido a bien leer hasta este momento.
En este momento las circunstancias nos ubican en el ultimo mes de este año gregoriano, un periodo en el cual tenemos la oportunidad de compartir en familia y seres queridos que forman parte de nuestra vida un poco mas aprovechando las festividades de navidad y año nuevo.
Luarlopez VXIIMMXIV


